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Mostrando entradas de septiembre, 2016
Soy de esas personas que siempre tiene hambre. Pero como y como, y nunca me siento satisfecha. Como si no me llenara. Como si siempre estuviera vacía y ansiosa. Hace poco entendí por qué: la que siento es un hambre diferente. Siento hambre por comerme la vida, el mundo, los momentos dulces y los amargos también, los malos ratos que tienen sabores ácidos y los días de lluvia que saben a café y pizza helada. También tengo hambre de los días en que el sol brilla con fuerza y sabe a cítricos, y de las noches que saben a cerveza con amigos.  Tengo hambre por conocer personas, saborear sus historias, aprender de ellas, dejarles un poquito de mí.  Tengo hambre por viajar. Hambre por amar. Hambre por la libertad. ¡Y yo queriendo solucionarla con comida!
Saber que te quieren es una de las mejores sensaciones que se pueden tener. Es reconfortante. Energizante, diría. Que quieren verte y hablar contigo, que se interesan por cómo estás, que tienen un interés sincero basado en el aprecio verdadero. Eso es maravilloso. Unas veces, cuando parece que ya nada puede ir peor, llega esa PERSONA y te rescata con una llamada, una caricia o una mirada. En otras ocasiones basta para mantenerte a flote un mensaje rápido o un saludo afectivo que recuerda que eres querido. Saber que estamos presentes en la mente de alguien, que se preocupan por nosotros y que somos capaces de despertar emociones y sentimientos en alguien es nuestro mejor flotador, un salvavidas que nos saca, sin duda, nuestra mejor sonrisa.
Vivir con depresión es una lucha constante, para empezar no te apetece vivir, todas las motivaciones para hacerlo se van poco a poco. Sientes un vacío en el pecho que no logras llenar con nada y duele, duele cada segundo y la única forma que hay de ahogarlo es llorando y puede sonar poético, ahogar en dolor con lágrimas, pero es una mierda. Te sientes sola e incomprendida, porque aunque haya gente a tu alrededor ves en sus ojos como piensan que solo quieres llamar la atención y no entienden el dolor físico y mental que estas sufriendo, por eso te alejas de ellos, comienzas a pasar más tiempo en tu habitación y acabas saliendo solo para comer e ir al baño, cada vez que tus amigos te proponen quedar inventas una excusa para no ir y ellos se acaban por cansar y llega un momento en el que dejan de invitarte. Entonces… Estas sola de verdad, ya no hay nadie a quien recurrir por si ocurre un milagro y quieres salir de casa. Creo que vivir con depresión es imposible, yo no llamaría vivi...

te amo

Sólo sé que cuando te veo mi mundo se vuelve loco. Alteras cada una de mis galaxias y mis planetas chocan entre si. Estoy absolutamente loca en decir que agradezco que provoques eso en mi. Amo tu sonrisa, cuando de a poco se va haciendo grande, cuando tus dientes chocan con los míos y reímos, reímos como si hubiese sido la cosa más graciosa del mundo. Amo tu mirada, cuando se encuentra con la mia y quieres recorrer toda  mi cara y no perderte ningún detalle. Cuando quieres adivinar que pienso y es como si quisieras hacer magia con tus ojos para entrar en mi cabeza

Una carta para ti

Para la persona que lee esto; Espero que la vida te trate bien y que puedas lograr todo lo que te propongas, porque sé que puedes. Espero que encuentres el amor de verdad, no importa cuantas noches llores, no importa cuantas veces te decepcionen, sé que lo harás, sé que hay alguien especial que te va a amar como te lo mereces. Espero que puedas ser realmente feliz, estar realmente feliz contigo, que te ames y ames todo lo que haces. Espero que todo lo que hoy te hace pensar que no eres lo suficientemente bueno desaparezca, que desaparezca y se vaya lejos para nunca volver. Te deseo lo mejor del mundo.