Fuego.
Y hoy arderá mi alma como ardió Troya . En aquel sucio y rastrero parque donde nos besamos aquella vez , donde te entregué mi corazón y Rompiste en mil añicos de una vez . Fui tu dama humilde y complaciente , pero la negatividad fue suficiente para desterrarme de tu vida sin razón. Fuiste un fiel caballero , me abandonaste, y sufrió mi alma , más que a nadie en este mundo le deseo la felicidad eterna, el mismo amor que entregué lo diera él.
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